Control de erosión superficial

La erosión es causa de grandes problemas de inestabilidad de taludes, contaminación de las aguas y pérdida de fertilidad de los suelos, por todo ello su control es necesario en todos los ámbitos de desarrollo humano. Dependiendo de la geometría, geología y método constructivo de los taludes, los tratamientos encaminados al control de la erosión superficial serán diferentes. Principalmente la inclinación, compactación de los materiales (estructura del suelo) y el contenido en materia orgánica y otros elementos químicos y orgánicos del suelo son factores determinantes para las posibilidades de revegetación y control de la erosión.

Desmontes >35º

Los cortes son taludes formados por excavación y por tanto su geología se encuentra prácticamente inalterada. Cuando se construyen taludes de excavación quedan al descubierto los horizontes más profundos del suelo. En estas capas de la corteza terrestre el grado de meteorización es mínimo y el contenido en materia orgánica inexistente. Los taludes de excavación presentan unas características muy poco favorables al desarrollo vegetal.

Cuando la inclinación de los taludes de excavación es superior a los 35º la vulnerabilidad a la erosión mayor debido al aumento de la velocidad de las aguas de escorrentía y a la dificultad para implantar vegetación. La menor capacidad de retención de humedad y la mayor dificultad para la formación de suelo limitan el desarrollo vegetal. Esto reduce las posibilidades de conseguir coberturas vegetales, suficientes y a corto plazo, que sean capaces de controlar la erosión de manera permanente.

Desmontes <35º

Los taludes de corte con menos de 35º de inclinación, aunque mantienen unas condiciones geológicas y edáficas muy limitantes para la vegetación, tienen, en general, una mayor capacidad de retener humedad y de permitir la formación de suelo. A su vez tienden a ser menos vulnerables a la erosión debido a que las aguas de escorrentía alcanzan velocidades más modestas. Por todo ello las posibilidades de revegetación y de control de la erosión son superiores a las de taludes con una inclinación mayor.

Los taludes con inclinaciones inferiores a 35º permiten el extendido de tierra vegetal sobre su superficie, mediante está técnica las posibilidades de revegetación mediante técnicas sencillas como la hidrosiembra son mucho mayores.

Terraplenes

Los terraplenes son taludes formados por materiales de relleno, es decir son construidos mediante la acumulación de materiales provenientes de otros lugares. Debido a la alteración de los materiales de relleno estos suelen tener una estructura más favorable al desarrollo vegetal. Los materiales alterados suelen tener una mayor porosidad y por tanto mayor capacidad de retención de humedad y aireación.

Los terraplenes, debido a estar formados por materiales de relleno no suelen permitir su construcción con inclinaciones superiores a los 35º y por tanto su vulnerabilidad a la erosión es menor, a su vez permiten el extendido de tierra vegetal sobre su superficie.

Laderas con baja inclinación y problemas de erosión

Las laderas son taludes naturales. Existen diferentes situaciones en las que una encosta puede quedar desprovista de vegetación como ocurre tras incendios o deforestaciones. Debido a ser terrenos naturales, su superficie se encuentra poco o nada alterada y por tanto conserva su estructura y capacidad de albergar y sustentar vegetación. En eladeras en las que la falta de cobertura vegetal es una situación que se ha prolongado en el tiempo, pueden existir grandes problemas de erosión como la formación de cárcavas y grandes pérdidas de suelo.

En estas situaciones, aunque la implantación de una cubierta vegetal no debería ser complicada, puede ser necesario adoptar medidas de control de erosión y revegetación de alta eficacia y cierta complejidad como la utilización de biorrollos o mantas orgánicas.

Laderas con baja inclinación sin problemas de erosión

En laderas sin problemas de erosión las técnicas empleadas en el revegetado y control de erosión son técnicas básicas, ya que las condiciones ambientales son favorables al desarrollo vegetal. En estas circunstancias, soluciones como las hidrosiembras o plantaciones suelen ser suficientes.